Pinoy Media Congress at the College of the Holy Spirit, Manila

[vc_row][vc_column width=”1/4″][vc_media_grid element_width=”12″ grid_id=”vc_gid:1520872791390-8701a576-ec45-1″ include=”9671,9670,9669,9676,9677,9678″][/vc_column][vc_column width=”3/4″][vc_column_text]The 12th Pinoy Media Congress (PMC) was held at the Paraclete Auditorium, College of the Holy Spirit, Manila from the 5th to 7th March 2018. The Pinoy Media Congress is the country’s biggest and longest running annual gathering of communication students, professors, experts and practitioners. A project of ABS-CBN and the Philippine Association of Communication Educators Foundation (PACEF), the PMC aims to prepare the next generation of Filipino communication professionals and medic practitioners through a series of talks and activities with the current leaders in the media industry. The PMC started in 2006 and over the past ten years, the two groups have joined forces to create a venue – a bridge – wherein current media practitioners and mass communication students can meet and interact, exchange ideas and inspire each other to be excellent and responsible media men and women.

This year’s theme, “Beyond Hits and Hashtags: Harnessing Digital Media to Build a Better World,” was aimed to equip participants to become conscientious digital citizens, responsible creators and curators of these platforms.

The two-day conference covered discussions on responsibility in the use of technology through a strong technological support system, enhancing character, habits, actions, and empathy that matter most in the digital age. The third day, which was held at ABS-CBN, featured workshops and studio tours, among others. To reach out to our Visayas-based schools, PMC gathered 250 communication students in Cebu Technological University from where ABS-CBN did an interactive live broadcast.

The Philippine Association of Communication Educators Foundation, Inc. (PACE):  is a non-stock, non-profit organization of professionals engaged in communication education and media practice in the Philippines. Founded in 1975, it has been in the forefront of activities directed at a review of policies and standards in communication education, curriculum development and ethical practices in media. Recognized as the country’s pioneering and dynamic organization with the largest network of teachers in communication arts, broadcasting, film, development communication, journalism, media education and other allied fields and disciplines. PACE advocates for the highest standards of excellence and ethical practice for future communication and media practitioners. In its 40 years of existence, it pioneered programs and projects advocating peace journalism, information and media literacy education, media monitoring program standards and education, public service broadcasting, gender-sensitive and child friendly advocacy, broadcast media internship for teachers and students and communication for development through dialogues with government and the academe, industry partners and associations and other stakeholders.

ABS-CBN Corporation: is the Philippines’ leading media and entertainment organization. The Company is primarily involved in television and radio broadcasting, as well as in the production of television and radio programming for domestic and international audiences and other related businesses. ABS-CBN produces a wide variety of engaging world-class entertainment programs in multiple genres and balanced, credible news programs that are aired on free-to-air television. The company is also one of the leading radio broadcasters, operating eighteen radio stations throughout the key cities of the Philippines. ABS-CBN provides news and entertainment programming for eight channels on cable TV and operates the country’s largest cable TV service provider. The Company also owns the leading cinema and music production and distribution outfits in the country. It brings its content to worldwide audiences via cable, satellite, online and mobile. The Company is also the first TV network in the country to broadcast in digital.

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🌿 La fuerza que devuelve la vida | Un mensaje de Pentecostés

¿Alguna vez has vivido una primavera en Roma? 

Después del largo invierno, cuando los árboles están desnudos, casi sin vida, algo comienza a cambiar. Lentamente, en silencio… la vida vuelve.

Un tierno verde  aparece en las ramas. Las flores comienzan a brotar desde la tierra. Incluso en las grietas más pequeñas de la piedra, e incluso atravesando el asfalto, una planta frágil encuentra su camino hacia la luz.

¡Cada año se siente como un milagro!

Y podríamos preguntarnos:
¿cuál es esta fuerza de vida?
¿cuál es esta energía escondida que permite que la vida vuelva, una y otra vez, contra toda adversidad?

Hildegarda de Bingen la llamó viriditas:
el poder de reverdecer, la energía vital y creadora de Dios.
Es la energía divina que fluye a través de toda la creación,
que conecta todo lo que vive—
en la naturaleza, en el cosmos, y en cada uno de nosotras.
Es el aliento de Dios.

Y sin embargo… cuando miramos nuestro mundo hoy, no siempre es fácil reconocer este poder de vida en acción.

Al mirar las noticias, fácilmente podemos sentir miedo. Hay tanta violencia y tanta guerra en muchas partes del mundo. Líderes que no muestran respeto por las leyes o los acuerdos internacionales, cuyo único programa parece ser: yo y mi país primero. Es como si estuviéramos retrocediendo a algo que creíamos ya haber superado.

A veces parece que la humanidad olvida, que no logra aprender la lección.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se reunieron para firmar la Carta de las Naciones Unidas en 1945, con una profunda esperanza:
“salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”, prohibiendo la amenaza o el uso de la fuerza. Promoviendo la paz a través del derecho internacional, la igualdad soberana y la resolución pacífica de los conflictos, con énfasis en los derechos humanos y la seguridad colectiva.

¡Sin duda, este fue un movimiento del Espíritu Santo!

Hoy, sin embargo, en el ámbito político, sentimos que la memoria se debilita. Percibimos cuán frágil se ha vuelto este acuerdo.

También nosotras, las SSpS, tenemos Hermanas en situaciones muy difíciles: situaciones de guerra y de violencia, de gran inseguridad y polarización, donde los prejuicios y el odio pueden crecer fácilmente en lugar del amor.

Ya en otro tiempo, durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, nuestra primera Superiora General, Madre Theresia Messner, alzó su voz. Ella advertía que el amor por la propia patria nunca debe convertirse en rechazo, en amargura o en odio hacia los demás. Y recordaba a las Hermanas:

“Quienesquiera que seamos—alemanas, holandesas, austríacas, inglesas, rusas, estadounidenses…
todas somos hijas de la gran familia de Dios,
unidas por los lazos del amor santo.”

¡Qué visión profética!

Incluso cuando las naciones estaban divididas por la guerra, nuestras Hermanas estaban llamadas a vivir juntas, a sostenerse mutuamente, a ser un signo de que otro camino es posible.

Esta es la obra del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo está presente allí donde se superan los egoísmos nacionales.
El Espíritu Santo actúa allí donde los corazones son transformados.

Lo vemos en la vida de San José Freinademetz,
quien permitió que sus prejuicios iniciales fueran transformados —profunda y pacientemente—
hasta poder decir que no solo quería vivir y morir como chino, sino también ser chino en el cielo.

Lo vemos en San Arnoldo Janssen,
cuya devoción al Espíritu Santo estaba ya enraizada en su familia,
y que comprendió que el Espíritu transforma el corazón humano,
haciéndolo más semejante al Corazón de Jesús.

También nuestro Fundador pasó por una transformación: de una racionalidad más bien fría a una presencia más amorosa y alegre. Esto puede reconocerse incluso en sus retratos.

San Arnoldo Janssen veía al Espíritu Santo profundamente unido a la Santísima Trinidad. Es el amor desbordante de la Trinidad que se encarna en Jesús, especialmente en su Corazón. Desde allí, se derrama sobre el mundo y sobre nuestros corazones.

El Espíritu Santo es una energía poderosa y transformadora. Es amor que quiere hacerse vida concreta.

¿Y hoy?

¿Dónde vemos este poder de Dios que reverdece y ama en acción?

Lo vemos…

  • cuando Hermanas y Hermanos dejan su patria, su lengua, su cultura,
    para llevar el amor de Dios a otros pueblos
  • cuando permanecen en lugares de guerra, inseguridad y sufrimiento,
    eligiendo no irse, sino quedarse con la gente
  • cuando, en medio del conflicto, alguien se atreve a dar el primer paso hacia la reconciliación
  • cuando alguien hace crecer a otros (en lugar de centrarse en sí misma) y les ayuda a desarrollar su potencial

¡Estas no son cosas pequeñas!
¡Son signos de Pentecostés!

Pentecostés no es solo un acontecimiento del pasado.
Está sucediendo ahora.

El mismo Espíritu que dio vida a los huesos secos en Ezequiel 37,
el mismo Espíritu que llenó de valentía a los discípulos,
está actuando hoy—
en silencio, con perseverancia, como el brote verde que rompe la piedra.

Tal vez la pregunta para cada una de nosotras sea:
¿Dónde me está invitando el Espíritu
a dejar crecer vida nueva?
¿Dónde está siendo llamado mi corazón a abrirse?
¿A ir más allá del miedo… más allá de las divisiones… más allá de los rencores, de los prejuicios… más allá de toda estrechez?

Que lleguemos a ser personas de viriditas—
personas en quienes la vida de Dios pueda fluir libremente.

Que permitamos al Espíritu renovar nuestros corazones,
ensanchar nuestro amor,
y hacernos instrumentos de unidad en un mundo dividido.

Y que el Espíritu de Pentecostés
sea hoy para nosotras
aliento…
fuego…
y el silencioso e imparable poder de Dios que reverdece,
renovando la faz de la tierra.

 

Hna. Miriam Althenhofen, SSpS

Pentecostés de 2026