Inauguration of the 15th General Chapter

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January 13, 2022

Chapter activities began at 9 a.m. with all the capitulars, guests and service team gathered in the chapter hall for the introductory procedures. Sr. Maria Theresia opened the session by welcoming and thanking everyone for their presence. Francesco, of the Society of St. Paul, gave an overview of the house and its functioning.

Then, the Congregational Leader Sr. Maria Theresia Hornemann presented the service teams composed of 9 sisters who will help with essential services such as the facilitators, secretaries, translators and the Communication Team. After the work continued with some more orientations about the use of technology and the meeting of the base groups.

See who is part of the Service Personnel

Facilitators

Sr. Katherine O’Flynn (on left), belongs to the Congregation Faithful Companions of Jesus. She is from Ireland and lives part time in both, Spain and United Kingdom. She has many years of experience in leadership and facilitation of groups.

Sr. Mariana Mercedes Camezzana is from Argentina South, studied Theology, and is a Councilor and a mediator. As missionary have been in Zambia, Sud Africa, Ireland and nowadays in Argentina.

Translators

Sr. Edita Vera is from Argentina Misiones, is a nurse and was in Ethiopia as a missionary. She will translate from English to Spanish.

Sr. Maria Valeria Florkova is from Slovakia, worked in Papua New Guinea for 6 years and now is in her province of origin. She will translate from Spanish to English.

 

Secretaries

Sr. Elsie Kannampuzha Varghese (on left) is from India Central, worked in Education and in the leadership as Provincial. She is the current English Secretary, in Rome.

Sr. Debra Ncube is the Chapter Secretary Assistant. She is from Zimbabwe, joined the congregation in Zambia and actually belongs to the Region of Spain-Portugal

 

Congregational Communication Team

Sr. Maria Yosefina Neno (left) is from Timor – Indonesia. She has been on mission in Poland and for the past 6 years in Rome.

Sr. Ana Elidia C. Neves, from Brazil North, is a journalist and the current Communication Coordinator, in Rome.

Sr. Gini George is from India Central and studied Radio Television Production. She was in Ireland and Rome

The Opening Mass

In the afternoon, at 4:00 pm, there was the Opening Mass of the Chapter, presided by Fr. Paulus Budi Kleiden, Superior General of the Society of the Divine Word. The ceremony began at the retreat house reception. Sr. Mary John Kudiyiruppil gave an introductory reflection about the meaning of starting the General Chapter after so many changes due to the Coronavirus pandemic.

Sr. Maria Theresia led the large chapter candle into the Chapel, followed by the 10 facilitators of the groups, each one with a candle, and all the other participants.
The Mass was broadcast live and can be seen on the Congregation’s YouTube Channel. In his homily, Fr. Budi elaborated on the theme chosen for the General Chapter: ¬Immersed in the life of the Trinity, transforming the world with compassion”. His homily is published in full on our website.

The Inauguration of the Chapter

After Mass, all went in procession with candles in front of them to the Chapter Hall, where the Veni Creator was sung and Sr. Maria Theresia declared the 15th General Chapter officially opened. Then there was a moment of interiorization in which all signed a term of commitment and confidentiality regarding to the Chapter.

After the inaugural ceremony, the chapter members were invited to follow the official procedures by voting on the various aspects that give legitimacy and authority to the General Chapter as the highest authority of the Congregation.

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🌿 La fuerza que devuelve la vida | Un mensaje de Pentecostés

¿Alguna vez has vivido una primavera en Roma? 

Después del largo invierno, cuando los árboles están desnudos, casi sin vida, algo comienza a cambiar. Lentamente, en silencio… la vida vuelve.

Un tierno verde  aparece en las ramas. Las flores comienzan a brotar desde la tierra. Incluso en las grietas más pequeñas de la piedra, e incluso atravesando el asfalto, una planta frágil encuentra su camino hacia la luz.

¡Cada año se siente como un milagro!

Y podríamos preguntarnos:
¿cuál es esta fuerza de vida?
¿cuál es esta energía escondida que permite que la vida vuelva, una y otra vez, contra toda adversidad?

Hildegarda de Bingen la llamó viriditas:
el poder de reverdecer, la energía vital y creadora de Dios.
Es la energía divina que fluye a través de toda la creación,
que conecta todo lo que vive—
en la naturaleza, en el cosmos, y en cada uno de nosotras.
Es el aliento de Dios.

Y sin embargo… cuando miramos nuestro mundo hoy, no siempre es fácil reconocer este poder de vida en acción.

Al mirar las noticias, fácilmente podemos sentir miedo. Hay tanta violencia y tanta guerra en muchas partes del mundo. Líderes que no muestran respeto por las leyes o los acuerdos internacionales, cuyo único programa parece ser: yo y mi país primero. Es como si estuviéramos retrocediendo a algo que creíamos ya haber superado.

A veces parece que la humanidad olvida, que no logra aprender la lección.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se reunieron para firmar la Carta de las Naciones Unidas en 1945, con una profunda esperanza:
“salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”, prohibiendo la amenaza o el uso de la fuerza. Promoviendo la paz a través del derecho internacional, la igualdad soberana y la resolución pacífica de los conflictos, con énfasis en los derechos humanos y la seguridad colectiva.

¡Sin duda, este fue un movimiento del Espíritu Santo!

Hoy, sin embargo, en el ámbito político, sentimos que la memoria se debilita. Percibimos cuán frágil se ha vuelto este acuerdo.

También nosotras, las SSpS, tenemos Hermanas en situaciones muy difíciles: situaciones de guerra y de violencia, de gran inseguridad y polarización, donde los prejuicios y el odio pueden crecer fácilmente en lugar del amor.

Ya en otro tiempo, durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, nuestra primera Superiora General, Madre Theresia Messner, alzó su voz. Ella advertía que el amor por la propia patria nunca debe convertirse en rechazo, en amargura o en odio hacia los demás. Y recordaba a las Hermanas:

“Quienesquiera que seamos—alemanas, holandesas, austríacas, inglesas, rusas, estadounidenses…
todas somos hijas de la gran familia de Dios,
unidas por los lazos del amor santo.”

¡Qué visión profética!

Incluso cuando las naciones estaban divididas por la guerra, nuestras Hermanas estaban llamadas a vivir juntas, a sostenerse mutuamente, a ser un signo de que otro camino es posible.

Esta es la obra del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo está presente allí donde se superan los egoísmos nacionales.
El Espíritu Santo actúa allí donde los corazones son transformados.

Lo vemos en la vida de San José Freinademetz,
quien permitió que sus prejuicios iniciales fueran transformados —profunda y pacientemente—
hasta poder decir que no solo quería vivir y morir como chino, sino también ser chino en el cielo.

Lo vemos en San Arnoldo Janssen,
cuya devoción al Espíritu Santo estaba ya enraizada en su familia,
y que comprendió que el Espíritu transforma el corazón humano,
haciéndolo más semejante al Corazón de Jesús.

También nuestro Fundador pasó por una transformación: de una racionalidad más bien fría a una presencia más amorosa y alegre. Esto puede reconocerse incluso en sus retratos.

San Arnoldo Janssen veía al Espíritu Santo profundamente unido a la Santísima Trinidad. Es el amor desbordante de la Trinidad que se encarna en Jesús, especialmente en su Corazón. Desde allí, se derrama sobre el mundo y sobre nuestros corazones.

El Espíritu Santo es una energía poderosa y transformadora. Es amor que quiere hacerse vida concreta.

¿Y hoy?

¿Dónde vemos este poder de Dios que reverdece y ama en acción?

Lo vemos…

  • cuando Hermanas y Hermanos dejan su patria, su lengua, su cultura,
    para llevar el amor de Dios a otros pueblos
  • cuando permanecen en lugares de guerra, inseguridad y sufrimiento,
    eligiendo no irse, sino quedarse con la gente
  • cuando, en medio del conflicto, alguien se atreve a dar el primer paso hacia la reconciliación
  • cuando alguien hace crecer a otros (en lugar de centrarse en sí misma) y les ayuda a desarrollar su potencial

¡Estas no son cosas pequeñas!
¡Son signos de Pentecostés!

Pentecostés no es solo un acontecimiento del pasado.
Está sucediendo ahora.

El mismo Espíritu que dio vida a los huesos secos en Ezequiel 37,
el mismo Espíritu que llenó de valentía a los discípulos,
está actuando hoy—
en silencio, con perseverancia, como el brote verde que rompe la piedra.

Tal vez la pregunta para cada una de nosotras sea:
¿Dónde me está invitando el Espíritu
a dejar crecer vida nueva?
¿Dónde está siendo llamado mi corazón a abrirse?
¿A ir más allá del miedo… más allá de las divisiones… más allá de los rencores, de los prejuicios… más allá de toda estrechez?

Que lleguemos a ser personas de viriditas—
personas en quienes la vida de Dios pueda fluir libremente.

Que permitamos al Espíritu renovar nuestros corazones,
ensanchar nuestro amor,
y hacernos instrumentos de unidad en un mundo dividido.

Y que el Espíritu de Pentecostés
sea hoy para nosotras
aliento…
fuego…
y el silencioso e imparable poder de Dios que reverdece,
renovando la faz de la tierra.

 

Hna. Miriam Althenhofen, SSpS

Pentecostés de 2026