India: Holy Spirit Hospital Inaugurates New Building at Haflong

[vc_row][vc_column width=”1/4″][vc_gallery type=”image_grid” images=”9980,9977,9976,9975,9973,9972,9971,9987″][/vc_column][vc_column width=”3/4″][vc_empty_space height=”20px”][vc_column_text]“All things will work unto good for those who believe in Him”

Divine intervention unwittingly revealed in the History of Holy Spirit Hospital Haflong is too blaring to miss it. 

This is how Holy Spirit Hospital in Haflong was born; Deliberations for the medical apostolate at Haflong can be traced back to 24th of November 2000 a meeting with Rt. Rev. Bishop Thomas Kattrukudiyil of Diphu resulting in his invitation dated 27th November 2000 which culminated in signing of the Contract between the Bishop of Diphu and Missionary Congregation Servant of the Holy Spirit East Province represented by  Late Sr.Therese Regine SSpS for managing a Hospital in Haflong.

In the year 2001 Rev. Fr. Joseph Casi SDB introduced us to Dr. Renzo Pasqualis and his wife Bice Rosie of Italy who eventually became the main donor for this Project. Late Dr. Renzo Pasqualis and his wife Mrs. Rosie Bice Pasqualis a brilliant Doctor during his visit to India desired to help anyone who would manage a Hospital in India. Their generous donation has helped us considerably in this project.

This property with the Don Bosco High School building, were in the hands of the Salesians Fathers who willingly gave it away to Holy Spirit Sisters for managing a Hospital in March 2004.

On the 19th of March 2004 Rt. Rev. Bishop John Thomas blessed the foundation stone and Shri Purnendro Langthassa E.M laid the first Foundation Stone of Holy Spirit Hospital Haflong but due to political upheaval we had to postpone the construction. Therefore we remodelled the Don Bosco School building. We are indebted to SSpS South Province of India for relieving Sisters from Hospital Bombay to set up various departments including Dr. Mercy Kuriakose to begin.

On 24th October 2004 Rt. Rev. Bishop John Thomas blessed and Sr. Gracy Antony General Councillor inaugurated Holy Spirit Hospital at Haflong.  .

1st Ultra Sonography Machine was installed in our hospital with the donation of Kinder Mission Werk Germany in 2007.

1st of April 2011 Sr. Alphonse Mary with the support of Government officials initiated obtaining the approvals for Nursing School; got Sr. Sherin Chacko BSc. Nurse as the Principal got the Permission from Assam and Indian Nursing Council on 1st September 2014 and began the 1st batch for Auxiliary Nursing and Midwifry.(A.N.M.) a boon indeed  for young women for employment.

Department of Endoscopy & Colonoscopy: In 2011 under the leadership of Dr. N. Naiding we established. The next Mile Stone is a Department of Ureteroscopic Lithotripsy in June 2015.

With the coming of Dr. Ronald Bathari M.D. Anaesthetist and Specialized in Pain management in July 2016 we could do surgery under Spinal and General Anaesthesia. With the arrival of Dr. Neni Hrankhol M.D. Obstetrician/ Gynaecologist we can manage any emergency related to General Surgery, obstetrics and Gynaecology.

Seeing the bright scope several Doctors began sending their patients to Holy Spirit Hospital. We believe it is the Divine Intervention enabling us to bring such expert technology to Haflong.

As the facilities increased the infrastructure became increasingly inadequate leaving us with only one option for a new construction.

The third phase of Holy Spirit Hospital On 1st & 2nd June 2015 Sr. Alphonse Mary with Rev. Fr. V.M. Thomas got Architect ,Contractor, and Sub- Contractor and supervisor for the new Hospital construction .

Sr. Willibrord Bowens previous Administrator of Holy Spirit Hospital Bombay was on a visit to Bombay and we took this opportunity to get her lay the Foundation Stone. Fr. V.M. Thomas SDB Provincial of Guwahati, blessed and Sr. Willibrord laid the foundation stone while Dr. M.B.Shah unveiled the plaque inscribed “Holy Spirit Hospital dedicated to Dr. Renzo Pasqualis” done in the presence of Sr. Prabha SSpS Provincial and others.

In whose pocket are the 12.5 crores?

Being true daughters of St. Arnold Janssen we began with no bank balance but began tireless fund-raising. The 1st cash received was Rs. 310 from a 9 year old boy who was preparing for his first  Holy Communion. And thus we begin to gather courage and proceed with the construction.

Holy Spirit Hospital, the Archdiocese and parishes, Individual Doctors, and the SVD Province from Mumbai have contributed substantially for this Construction. The SSpS Central Province and several well wishers have helped us.

With God’s Blessing and your support we continue to surge on until the entire project is completed. Relying in the providence of God and trusting in the good will of people we can reach our target. We continue to thrive on borrowed personal and donated goods.

GOD BLESS US.                 

Sr. Berndetta SSpS – Haflong, Province of India Northeast

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🌿 La fuerza que devuelve la vida | Un mensaje de Pentecostés

¿Alguna vez has vivido una primavera en Roma? 

Después del largo invierno, cuando los árboles están desnudos, casi sin vida, algo comienza a cambiar. Lentamente, en silencio… la vida vuelve.

Un tierno verde  aparece en las ramas. Las flores comienzan a brotar desde la tierra. Incluso en las grietas más pequeñas de la piedra, e incluso atravesando el asfalto, una planta frágil encuentra su camino hacia la luz.

¡Cada año se siente como un milagro!

Y podríamos preguntarnos:
¿cuál es esta fuerza de vida?
¿cuál es esta energía escondida que permite que la vida vuelva, una y otra vez, contra toda adversidad?

Hildegarda de Bingen la llamó viriditas:
el poder de reverdecer, la energía vital y creadora de Dios.
Es la energía divina que fluye a través de toda la creación,
que conecta todo lo que vive—
en la naturaleza, en el cosmos, y en cada uno de nosotras.
Es el aliento de Dios.

Y sin embargo… cuando miramos nuestro mundo hoy, no siempre es fácil reconocer este poder de vida en acción.

Al mirar las noticias, fácilmente podemos sentir miedo. Hay tanta violencia y tanta guerra en muchas partes del mundo. Líderes que no muestran respeto por las leyes o los acuerdos internacionales, cuyo único programa parece ser: yo y mi país primero. Es como si estuviéramos retrocediendo a algo que creíamos ya haber superado.

A veces parece que la humanidad olvida, que no logra aprender la lección.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se reunieron para firmar la Carta de las Naciones Unidas en 1945, con una profunda esperanza:
“salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”, prohibiendo la amenaza o el uso de la fuerza. Promoviendo la paz a través del derecho internacional, la igualdad soberana y la resolución pacífica de los conflictos, con énfasis en los derechos humanos y la seguridad colectiva.

¡Sin duda, este fue un movimiento del Espíritu Santo!

Hoy, sin embargo, en el ámbito político, sentimos que la memoria se debilita. Percibimos cuán frágil se ha vuelto este acuerdo.

También nosotras, las SSpS, tenemos Hermanas en situaciones muy difíciles: situaciones de guerra y de violencia, de gran inseguridad y polarización, donde los prejuicios y el odio pueden crecer fácilmente en lugar del amor.

Ya en otro tiempo, durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, nuestra primera Superiora General, Madre Theresia Messner, alzó su voz. Ella advertía que el amor por la propia patria nunca debe convertirse en rechazo, en amargura o en odio hacia los demás. Y recordaba a las Hermanas:

“Quienesquiera que seamos—alemanas, holandesas, austríacas, inglesas, rusas, estadounidenses…
todas somos hijas de la gran familia de Dios,
unidas por los lazos del amor santo.”

¡Qué visión profética!

Incluso cuando las naciones estaban divididas por la guerra, nuestras Hermanas estaban llamadas a vivir juntas, a sostenerse mutuamente, a ser un signo de que otro camino es posible.

Esta es la obra del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo está presente allí donde se superan los egoísmos nacionales.
El Espíritu Santo actúa allí donde los corazones son transformados.

Lo vemos en la vida de San José Freinademetz,
quien permitió que sus prejuicios iniciales fueran transformados —profunda y pacientemente—
hasta poder decir que no solo quería vivir y morir como chino, sino también ser chino en el cielo.

Lo vemos en San Arnoldo Janssen,
cuya devoción al Espíritu Santo estaba ya enraizada en su familia,
y que comprendió que el Espíritu transforma el corazón humano,
haciéndolo más semejante al Corazón de Jesús.

También nuestro Fundador pasó por una transformación: de una racionalidad más bien fría a una presencia más amorosa y alegre. Esto puede reconocerse incluso en sus retratos.

San Arnoldo Janssen veía al Espíritu Santo profundamente unido a la Santísima Trinidad. Es el amor desbordante de la Trinidad que se encarna en Jesús, especialmente en su Corazón. Desde allí, se derrama sobre el mundo y sobre nuestros corazones.

El Espíritu Santo es una energía poderosa y transformadora. Es amor que quiere hacerse vida concreta.

¿Y hoy?

¿Dónde vemos este poder de Dios que reverdece y ama en acción?

Lo vemos…

  • cuando Hermanas y Hermanos dejan su patria, su lengua, su cultura,
    para llevar el amor de Dios a otros pueblos
  • cuando permanecen en lugares de guerra, inseguridad y sufrimiento,
    eligiendo no irse, sino quedarse con la gente
  • cuando, en medio del conflicto, alguien se atreve a dar el primer paso hacia la reconciliación
  • cuando alguien hace crecer a otros (en lugar de centrarse en sí misma) y les ayuda a desarrollar su potencial

¡Estas no son cosas pequeñas!
¡Son signos de Pentecostés!

Pentecostés no es solo un acontecimiento del pasado.
Está sucediendo ahora.

El mismo Espíritu que dio vida a los huesos secos en Ezequiel 37,
el mismo Espíritu que llenó de valentía a los discípulos,
está actuando hoy—
en silencio, con perseverancia, como el brote verde que rompe la piedra.

Tal vez la pregunta para cada una de nosotras sea:
¿Dónde me está invitando el Espíritu
a dejar crecer vida nueva?
¿Dónde está siendo llamado mi corazón a abrirse?
¿A ir más allá del miedo… más allá de las divisiones… más allá de los rencores, de los prejuicios… más allá de toda estrechez?

Que lleguemos a ser personas de viriditas—
personas en quienes la vida de Dios pueda fluir libremente.

Que permitamos al Espíritu renovar nuestros corazones,
ensanchar nuestro amor,
y hacernos instrumentos de unidad en un mundo dividido.

Y que el Espíritu de Pentecostés
sea hoy para nosotras
aliento…
fuego…
y el silencioso e imparable poder de Dios que reverdece,
renovando la faz de la tierra.

 

Hna. Miriam Althenhofen, SSpS

Pentecostés de 2026