Comienza en Java la 3ª Asamblea Internacional de Ecónomas

On May 5th, 2024, the 3rd International Provincial/Regional Treasurers’ Assembly was officially inaugurated at Rumah Khalwat Syalom hosted by Maria Bunda Allah Province, Java in the presence of 40 SSpS treasurers of 15 nationalities.

La 3ª Asamblea Internacional de Ecónomas Provinciales/Regionales comenzó el 5 de mayo de 2024, en la Provincia de Maria Bunda Allah, Java. Para el evento llegaron cuarenta ecónomas de 15 diferentes nacionalidades, en representación de 40 Provincias/Regiones de la Congregación

Se dio apertura a la asamblea con una ceremonia coordinada por el comité de liturgia, dirigido por la Hermana Ignata Yuliati, Líder Provincial de Java, y la Hermana Ludovica Theresia Windu Kuntari, Consejera Provincial. Estuvieron presente la Hermana Miriam Altenhofen, Coordinadora de la Congregación, y la Hermana Mikaelin Bupu, Asistente General.

También participó el equipo organizador, formado por las Hermanas Regina George, Jerly Renacia y Catharina Liliek.

La ceremonia de bienvenida, arraigada en las tradiciones de Java, incluyó un canto invocando las bendiciones de la generación fundadora, seguido del habitual gesto de hospitalidad ofreciendo la tradicional bebida de hierbas «Sinom».
A continuación, tuvo lugar un solemne ritual del arroz, originario de la tradición Batak de Sumatra, que simboliza el fortalecimiento de los espíritus y otorga bendiciones para la buena salud.

Las participantes asistieron a una representación de la danza Javan Gandewa Pinenthang, que representa la resiliencia de las mujeres guerreras luchando por la verdad y la justicia.

 

Celebración de la Eucaristía

La procesión hacia la capilla para la Misa, guiada por la danza nupcial Javan Cucuk Campah, simbolizaba la disipación de la oscuridad y el advenimiento de la paz y la seguridad.

La misa fue presidida por el P. Gregorius Gnane Kaha, SVD, Provincial de Java, y concelebrada por cuatro sacerdotes SVD. En la homilía, el P. Kristoforus Simon Bala, SVD, consejero provincial de la provincia de Java, subrayó el tema de la asamblea, «Administradores de la Gracia y Compasión de Dios», enfatizando el papel vital de las ecónomas en el servicio misionero.

Un coro compuesto por novicios SVD y nuestras hermanas, enriqueció la liturgia con sus hermosos cantos.

Una danza papuana occidental guiò la procesión de ofrendas. Antes de la bendición final, la Hna. Ignata dio la bienvenida a todas las participantes y les deseó una agradable estadía. La Hna. Regina expresó gratitud a las hermanas de la provincia por todo el trabajo realizado en la preparación de la Asamblea, y a los SVD por su continuo apoyo.

 

Sesión de Apertura

Con las palabras de Juan 14:16, «de su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia…», las Hermanas Regina y Jerly invocaron los dones y la guía del Espíritu Santo.

La Hna. Miriam y la Hna. Ewa Piegdon, como representantes de todas las regiones y provincias, sosteniendo las velas encendidas dirigieron una procesión acompañada de cinco ecónomas representando los cinco continentes, mientras todas cantaban e invocaban las bendiciones del Espíritu a través del Veni Creator Spiritus.

La Hna. Miriam, en nombre de la congregación, expresó su bienvenida a todas las participantes, reconociendo las responsabilidades de las ecónomas al enfrentar las complejidades de la administración financiera dentro de la congregación.
Animó a las hermanas a aprovechar los días de la Asamblea para el diálogo, aprendizaje y apoyo mutuo, para que el compromiso compartido con los valores del Evangelio pueda guiar a todas en el discernimiento de las prioridades y la asignación de recursos en servicio de un mundo más justo y compasivo.With the opening Word of God, “out of his fullness, we have all received grace upon grace”, Jn 14:16, Srs. Regina George and Jerly Renacia invoked gifts and guidance of the Holy Spirit.

La asamblea tiene una extensa agenda y continuará sus actividades hasta el 25 de mayo. Además de las deliberaciones a nivel internacional, la asamblea tiene como objetivo desarrollar la administración de la congregación en línea con la sostenibilidad, la espiritualidad y el trabajo colaborativo.

🌿 La fuerza que devuelve la vida | Un mensaje de Pentecostés

¿Alguna vez has vivido una primavera en Roma? 

Después del largo invierno, cuando los árboles están desnudos, casi sin vida, algo comienza a cambiar. Lentamente, en silencio… la vida vuelve.

Un tierno verde  aparece en las ramas. Las flores comienzan a brotar desde la tierra. Incluso en las grietas más pequeñas de la piedra, e incluso atravesando el asfalto, una planta frágil encuentra su camino hacia la luz.

¡Cada año se siente como un milagro!

Y podríamos preguntarnos:
¿cuál es esta fuerza de vida?
¿cuál es esta energía escondida que permite que la vida vuelva, una y otra vez, contra toda adversidad?

Hildegarda de Bingen la llamó viriditas:
el poder de reverdecer, la energía vital y creadora de Dios.
Es la energía divina que fluye a través de toda la creación,
que conecta todo lo que vive—
en la naturaleza, en el cosmos, y en cada uno de nosotras.
Es el aliento de Dios.

Y sin embargo… cuando miramos nuestro mundo hoy, no siempre es fácil reconocer este poder de vida en acción.

Al mirar las noticias, fácilmente podemos sentir miedo. Hay tanta violencia y tanta guerra en muchas partes del mundo. Líderes que no muestran respeto por las leyes o los acuerdos internacionales, cuyo único programa parece ser: yo y mi país primero. Es como si estuviéramos retrocediendo a algo que creíamos ya haber superado.

A veces parece que la humanidad olvida, que no logra aprender la lección.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se reunieron para firmar la Carta de las Naciones Unidas en 1945, con una profunda esperanza:
“salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”, prohibiendo la amenaza o el uso de la fuerza. Promoviendo la paz a través del derecho internacional, la igualdad soberana y la resolución pacífica de los conflictos, con énfasis en los derechos humanos y la seguridad colectiva.

¡Sin duda, este fue un movimiento del Espíritu Santo!

Hoy, sin embargo, en el ámbito político, sentimos que la memoria se debilita. Percibimos cuán frágil se ha vuelto este acuerdo.

También nosotras, las SSpS, tenemos Hermanas en situaciones muy difíciles: situaciones de guerra y de violencia, de gran inseguridad y polarización, donde los prejuicios y el odio pueden crecer fácilmente en lugar del amor.

Ya en otro tiempo, durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, nuestra primera Superiora General, Madre Theresia Messner, alzó su voz. Ella advertía que el amor por la propia patria nunca debe convertirse en rechazo, en amargura o en odio hacia los demás. Y recordaba a las Hermanas:

“Quienesquiera que seamos—alemanas, holandesas, austríacas, inglesas, rusas, estadounidenses…
todas somos hijas de la gran familia de Dios,
unidas por los lazos del amor santo.”

¡Qué visión profética!

Incluso cuando las naciones estaban divididas por la guerra, nuestras Hermanas estaban llamadas a vivir juntas, a sostenerse mutuamente, a ser un signo de que otro camino es posible.

Esta es la obra del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo está presente allí donde se superan los egoísmos nacionales.
El Espíritu Santo actúa allí donde los corazones son transformados.

Lo vemos en la vida de San José Freinademetz,
quien permitió que sus prejuicios iniciales fueran transformados —profunda y pacientemente—
hasta poder decir que no solo quería vivir y morir como chino, sino también ser chino en el cielo.

Lo vemos en San Arnoldo Janssen,
cuya devoción al Espíritu Santo estaba ya enraizada en su familia,
y que comprendió que el Espíritu transforma el corazón humano,
haciéndolo más semejante al Corazón de Jesús.

También nuestro Fundador pasó por una transformación: de una racionalidad más bien fría a una presencia más amorosa y alegre. Esto puede reconocerse incluso en sus retratos.

San Arnoldo Janssen veía al Espíritu Santo profundamente unido a la Santísima Trinidad. Es el amor desbordante de la Trinidad que se encarna en Jesús, especialmente en su Corazón. Desde allí, se derrama sobre el mundo y sobre nuestros corazones.

El Espíritu Santo es una energía poderosa y transformadora. Es amor que quiere hacerse vida concreta.

¿Y hoy?

¿Dónde vemos este poder de Dios que reverdece y ama en acción?

Lo vemos…

  • cuando Hermanas y Hermanos dejan su patria, su lengua, su cultura,
    para llevar el amor de Dios a otros pueblos
  • cuando permanecen en lugares de guerra, inseguridad y sufrimiento,
    eligiendo no irse, sino quedarse con la gente
  • cuando, en medio del conflicto, alguien se atreve a dar el primer paso hacia la reconciliación
  • cuando alguien hace crecer a otros (en lugar de centrarse en sí misma) y les ayuda a desarrollar su potencial

¡Estas no son cosas pequeñas!
¡Son signos de Pentecostés!

Pentecostés no es solo un acontecimiento del pasado.
Está sucediendo ahora.

El mismo Espíritu que dio vida a los huesos secos en Ezequiel 37,
el mismo Espíritu que llenó de valentía a los discípulos,
está actuando hoy—
en silencio, con perseverancia, como el brote verde que rompe la piedra.

Tal vez la pregunta para cada una de nosotras sea:
¿Dónde me está invitando el Espíritu
a dejar crecer vida nueva?
¿Dónde está siendo llamado mi corazón a abrirse?
¿A ir más allá del miedo… más allá de las divisiones… más allá de los rencores, de los prejuicios… más allá de toda estrechez?

Que lleguemos a ser personas de viriditas—
personas en quienes la vida de Dios pueda fluir libremente.

Que permitamos al Espíritu renovar nuestros corazones,
ensanchar nuestro amor,
y hacernos instrumentos de unidad en un mundo dividido.

Y que el Espíritu de Pentecostés
sea hoy para nosotras
aliento…
fuego…
y el silencioso e imparable poder de Dios que reverdece,
renovando la faz de la tierra.

 

Hna. Miriam Althenhofen, SSpS

Pentecostés de 2026