Argentina: 2nd SSpS International Provincial/Regional Treasurers Seminar

[vc_row][vc_column][vc_column_text]10 September 2017 – It was a joyful day as the participants coming from all the 44 SSpS provinces and regions gathered to formally open the 2nd SSpS International Provincial/Regional Treasurers Seminar, hosted by the Province of Argentina Misiones. Inspired by the Congregational Directions, the theme for this year’s seminar is “Temporal Goods at the Service of Communion”. The participants were welcomed in a traditional way through dances and sipping the “mate” (a traditional South American caffeine-rich infused drink, particularly in Argentina). The opening liturgy was made alive by the creative presentations of the youth, who lovingly gifted our sisters with crucifixes made out of native materials. In behalf of the participants, these gifts were received by Sr. Maria Sirle Lapieve, the provincial leader of Argentina Misiones, and Sr. Maria Theresia Hörnemann, the congregational leader.

In her opening address, Sr. Maria Theresia shared:  “I am really touched by what I have experienced during the past 15 years in Rome regarding finances: that we always have enough to share with those who are in need. This was and is possible only because of the competent and dedicated service of treasurers on different levels as well as their respective leadership teams and of course the missionary spirit of our sisters and benefactors.”

For two weeks, the participants will strive to experience and deepen their mission as SSpS treasurers while building their interconnectedness; and grow joyfully as responsible stewards of our temporal goods at the service of communion especially with the marginalized and excluded.

Hopefully, the inputs, sharings, workshops and planning will provide the venue and opportunity to achieve the following objectives:

  • To be renewed spiritually through faith sharing and reflection on spirituality and economy.
  • To learn from one another through mutual sharing of blessings, challenges and realities; and to widen our horizons from various inputs.
  • To acquire professional knowledge on managing investments in order to administer the assets of the congregation ethically, responsibly and with sustainability.
  • To grow in interculturality while deepening the understanding of temporal goods in different cultures.

We wish our Sisters a blessed and fruitful seminar![/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid gap=”1″ grid_id=”vc_gid:1505217714950-c3de4dd9-0408-7″ include=”8398,8397,8396″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid gap=”1″ grid_id=”vc_gid:1505217714960-cb24ff12-2ad0-7″ include=”8400,8420,8419,8418,8417,8416,8415,8414,8413,8412,8411,8410,8409,8408,8407,8406,8405,8404,8403,8402,8401″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid gap=”1″ grid_id=”vc_gid:1505217715004-c3388378-c1d7-9″ include=”8421,8444,8443,8442,8441,8440,8439,8438,8437,8436,8435,8434,8433,8432,8431,8430,8429,8428,8427,8426,8425,8424,8423,8422″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid gap=”1″ grid_id=”vc_gid:1505217715040-b15fe141-9b5a-9″ include=”8445,8450,8449,8448,8447,8446″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid grid_id=”vc_gid:1505217715048-6bfca72d-1d07-9″ include=”8451,8453,8452″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_media_grid gap=”1″ grid_id=”vc_gid:1505217715052-7b895b85-335d-10″ include=”8454,8455,8456,8457,8458,8459″][/vc_column][/vc_row]

🌿 La fuerza que devuelve la vida | Un mensaje de Pentecostés

¿Alguna vez has vivido una primavera en Roma? 

Después del largo invierno, cuando los árboles están desnudos, casi sin vida, algo comienza a cambiar. Lentamente, en silencio… la vida vuelve.

Un tierno verde  aparece en las ramas. Las flores comienzan a brotar desde la tierra. Incluso en las grietas más pequeñas de la piedra, e incluso atravesando el asfalto, una planta frágil encuentra su camino hacia la luz.

¡Cada año se siente como un milagro!

Y podríamos preguntarnos:
¿cuál es esta fuerza de vida?
¿cuál es esta energía escondida que permite que la vida vuelva, una y otra vez, contra toda adversidad?

Hildegarda de Bingen la llamó viriditas:
el poder de reverdecer, la energía vital y creadora de Dios.
Es la energía divina que fluye a través de toda la creación,
que conecta todo lo que vive—
en la naturaleza, en el cosmos, y en cada uno de nosotras.
Es el aliento de Dios.

Y sin embargo… cuando miramos nuestro mundo hoy, no siempre es fácil reconocer este poder de vida en acción.

Al mirar las noticias, fácilmente podemos sentir miedo. Hay tanta violencia y tanta guerra en muchas partes del mundo. Líderes que no muestran respeto por las leyes o los acuerdos internacionales, cuyo único programa parece ser: yo y mi país primero. Es como si estuviéramos retrocediendo a algo que creíamos ya haber superado.

A veces parece que la humanidad olvida, que no logra aprender la lección.

Después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del mundo se reunieron para firmar la Carta de las Naciones Unidas en 1945, con una profunda esperanza:
“salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”, prohibiendo la amenaza o el uso de la fuerza. Promoviendo la paz a través del derecho internacional, la igualdad soberana y la resolución pacífica de los conflictos, con énfasis en los derechos humanos y la seguridad colectiva.

¡Sin duda, este fue un movimiento del Espíritu Santo!

Hoy, sin embargo, en el ámbito político, sentimos que la memoria se debilita. Percibimos cuán frágil se ha vuelto este acuerdo.

También nosotras, las SSpS, tenemos Hermanas en situaciones muy difíciles: situaciones de guerra y de violencia, de gran inseguridad y polarización, donde los prejuicios y el odio pueden crecer fácilmente en lugar del amor.

Ya en otro tiempo, durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, nuestra primera Superiora General, Madre Theresia Messner, alzó su voz. Ella advertía que el amor por la propia patria nunca debe convertirse en rechazo, en amargura o en odio hacia los demás. Y recordaba a las Hermanas:

“Quienesquiera que seamos—alemanas, holandesas, austríacas, inglesas, rusas, estadounidenses…
todas somos hijas de la gran familia de Dios,
unidas por los lazos del amor santo.”

¡Qué visión profética!

Incluso cuando las naciones estaban divididas por la guerra, nuestras Hermanas estaban llamadas a vivir juntas, a sostenerse mutuamente, a ser un signo de que otro camino es posible.

Esta es la obra del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo está presente allí donde se superan los egoísmos nacionales.
El Espíritu Santo actúa allí donde los corazones son transformados.

Lo vemos en la vida de San José Freinademetz,
quien permitió que sus prejuicios iniciales fueran transformados —profunda y pacientemente—
hasta poder decir que no solo quería vivir y morir como chino, sino también ser chino en el cielo.

Lo vemos en San Arnoldo Janssen,
cuya devoción al Espíritu Santo estaba ya enraizada en su familia,
y que comprendió que el Espíritu transforma el corazón humano,
haciéndolo más semejante al Corazón de Jesús.

También nuestro Fundador pasó por una transformación: de una racionalidad más bien fría a una presencia más amorosa y alegre. Esto puede reconocerse incluso en sus retratos.

San Arnoldo Janssen veía al Espíritu Santo profundamente unido a la Santísima Trinidad. Es el amor desbordante de la Trinidad que se encarna en Jesús, especialmente en su Corazón. Desde allí, se derrama sobre el mundo y sobre nuestros corazones.

El Espíritu Santo es una energía poderosa y transformadora. Es amor que quiere hacerse vida concreta.

¿Y hoy?

¿Dónde vemos este poder de Dios que reverdece y ama en acción?

Lo vemos…

  • cuando Hermanas y Hermanos dejan su patria, su lengua, su cultura,
    para llevar el amor de Dios a otros pueblos
  • cuando permanecen en lugares de guerra, inseguridad y sufrimiento,
    eligiendo no irse, sino quedarse con la gente
  • cuando, en medio del conflicto, alguien se atreve a dar el primer paso hacia la reconciliación
  • cuando alguien hace crecer a otros (en lugar de centrarse en sí misma) y les ayuda a desarrollar su potencial

¡Estas no son cosas pequeñas!
¡Son signos de Pentecostés!

Pentecostés no es solo un acontecimiento del pasado.
Está sucediendo ahora.

El mismo Espíritu que dio vida a los huesos secos en Ezequiel 37,
el mismo Espíritu que llenó de valentía a los discípulos,
está actuando hoy—
en silencio, con perseverancia, como el brote verde que rompe la piedra.

Tal vez la pregunta para cada una de nosotras sea:
¿Dónde me está invitando el Espíritu
a dejar crecer vida nueva?
¿Dónde está siendo llamado mi corazón a abrirse?
¿A ir más allá del miedo… más allá de las divisiones… más allá de los rencores, de los prejuicios… más allá de toda estrechez?

Que lleguemos a ser personas de viriditas—
personas en quienes la vida de Dios pueda fluir libremente.

Que permitamos al Espíritu renovar nuestros corazones,
ensanchar nuestro amor,
y hacernos instrumentos de unidad en un mundo dividido.

Y que el Espíritu de Pentecostés
sea hoy para nosotras
aliento…
fuego…
y el silencioso e imparable poder de Dios que reverdece,
renovando la faz de la tierra.

 

Hna. Miriam Althenhofen, SSpS

Pentecostés de 2026